Muchas veces nos han llamado Sindicatito para insultarnos. Si, somos, pero lo que defendemos en nuestro sindicato, en los sectores, en los barrios y en los pueblos donde nos movemos son derechos concretos, reales. No somos ilusos que estemos en las nubes pero queremos cambiar la educación. Una pulga no puede matar a un elefante, pero muchas pulgas pueden llenarle su cuerpo de ronchas, y a lo peor el elefante cambia, o a lo mejor se muere, pues eso.
Nosotros nos modernizamos, nos actualizamos, nos ponemos al día, estamos en el siglo XXI. Hoy como ayer pensamos que el poder corrompe, que desde el poder no se arregla nada (bueno nada más que el problema del que ocupa el sillón), que los problemas o los arreglamos los de abajo o nos siguen sometiendo. Por eso los parlamentos, los políticos, los ejecutivos de las empresas, los gobiernos, los ayuntamientos no nos gustan nada, desconfiamos de ellos y de todos los que aspiran a llegar a ellos. Otros sindicatos viven de las subvenciones, del dinero que les da el gobierno para los cursos de entrenar parados, de los negocios de su empresa SEQ, de las deudas que les perdona el estado, la Seguridad Social, etc. Nosotros vivimos de nuestras cuotas y de nuestro trabajo y punto. No queremos "favores" del poder. Frente al sindicalismo corporativo y burocrático de los comités de empresa, el sindicalismo participativo y revolucionario del SITEQROO a través de sus delegaciones y centros de trabajo.
Frente al sindicalismo de los dirigentes, el sindicalismo de los trabajadores, de los de abajo.
Nosotros sólo entendemos de nuestros derechos.