Aun cuando profesores del centro de maestros de educación preescolar al que fue reubicada la docente Nura Montero Montero, acusada de complicidad en el caso de estupro y homicidio en agravio de una menor de edad, aseguran que es un excelente elemento al interior de esta área, su reinstalación no es bien vista por muchos otros, quienes aseguraron que su altanería, desvergüenza y su influyentismo, aunado a la lentitud para investigar y actuar de la Procuraduría de Justicia del Estado, fueron los que lograron sea reinstalada aún cuando se le acusa por algo tan grave.
Un grupo de maestros que labora al interior de la Secretaría de Educación, así como del mismo plantel escolar, quienes solicitaron omitir sus nombres por temor a represalias, manifestaron su inconformidad ante la reubicación de la maestra Nura Montero en la supervisión escolar de preescolar cumpliendo la función de asesor técnico pedagógico, así como su posible regreso al centro educativo “Gabriela Mistral”.
En este sentido señalaron que aprovechándose de la lentitud de la Procuraduría de Justicia del Estado, instancia que ha tardado más de tres meses para liberar la orden de aprehensión en su contra, así como su influyentismo, han sido las razones principales por las que determinaron su reincorporación al sistema educativo.
Comentaron que el largo proceso fue aprovechado para que ésta exigiera se le regrese a uno de sus cargos, lo cual y como parte de la ley del trabajador, este derecho se le tuvo que hacer válido.
Mientras tanto, docentes que trabajan tanto en el turno matutino como en el vespertino, señalaron que el principal problema al que se enfrentarían al regresar a los docentes a sus puestos originales, es decir impartiendo la asignatura de “cívica y ética”, sería con los padres de familia, puesto que con justa razón no permitirían que sus hijos corran algún tipo de riesgo.
Asimismo, consideraron que más que un castigo, la reincorporación de la maestra Nura Montero al centro de maestros de educación preescolar tal pareciera un premio, pues ademas de que la inculpan por un delito grave, todavía exige su colocación.
De igual manera coincidieron en que al final de cuentas las autoridades son las que determinan qué es lo que pasará con ambos profesores, sobretodo por que ya se habla de una orden de aprehensión en su contra, lo que de ser así impedirá que regresen al sistema educativo.
Por su parte, la subsecretaria de Educación en la zona Norte, Guadalupe Contreras Castillo, informó que hasta ahora no han recibido ninguna notificación por parte de la Procuraduría de Justicia sobre una orden se aprehensión, “tal vez porque pensaran que al notificarlos nosotros los alertaríamos para que huyan de la ciudad”.
Un grupo de maestros que labora al interior de la Secretaría de Educación, así como del mismo plantel escolar, quienes solicitaron omitir sus nombres por temor a represalias, manifestaron su inconformidad ante la reubicación de la maestra Nura Montero en la supervisión escolar de preescolar cumpliendo la función de asesor técnico pedagógico, así como su posible regreso al centro educativo “Gabriela Mistral”.
En este sentido señalaron que aprovechándose de la lentitud de la Procuraduría de Justicia del Estado, instancia que ha tardado más de tres meses para liberar la orden de aprehensión en su contra, así como su influyentismo, han sido las razones principales por las que determinaron su reincorporación al sistema educativo.
Comentaron que el largo proceso fue aprovechado para que ésta exigiera se le regrese a uno de sus cargos, lo cual y como parte de la ley del trabajador, este derecho se le tuvo que hacer válido.
Mientras tanto, docentes que trabajan tanto en el turno matutino como en el vespertino, señalaron que el principal problema al que se enfrentarían al regresar a los docentes a sus puestos originales, es decir impartiendo la asignatura de “cívica y ética”, sería con los padres de familia, puesto que con justa razón no permitirían que sus hijos corran algún tipo de riesgo.
Asimismo, consideraron que más que un castigo, la reincorporación de la maestra Nura Montero al centro de maestros de educación preescolar tal pareciera un premio, pues ademas de que la inculpan por un delito grave, todavía exige su colocación.
De igual manera coincidieron en que al final de cuentas las autoridades son las que determinan qué es lo que pasará con ambos profesores, sobretodo por que ya se habla de una orden de aprehensión en su contra, lo que de ser así impedirá que regresen al sistema educativo.
Por su parte, la subsecretaria de Educación en la zona Norte, Guadalupe Contreras Castillo, informó que hasta ahora no han recibido ninguna notificación por parte de la Procuraduría de Justicia sobre una orden se aprehensión, “tal vez porque pensaran que al notificarlos nosotros los alertaríamos para que huyan de la ciudad”.
